Es un tratamiento basado en el envío de ondas acústicas con frecuencias altas (no audibles), con fines terapéuticos.

El ultrasonido en fisioterapia utiliza la compresión y dilatación cíclica de ondas de frecuencia entre 1 y 3 MHz (Megaherzios). La absorción máxima en tejidos blandos oscila en el rango de 2 a 5 cm, y la intensidad decrece cuando las ondas penetran más profundamente. Principalmente se absorben por el tejido conectivo: ligamentos, fascia, tejido de cicatrización y tendones. La fisioterapia ultrasónica suele recomendarse para tratamiento de músculos y articulaciones.

Aunque muchos profesionales dudan de la eficacia del ultrasonidos por su “escasa” investigación, la realidad es que se usa bastante en la práctica clínica.

Beneficios del ultrasonidos

Las vibraciones sónicas producen un micromasaje debido a la compresión y expansión del tejido, esto provoca variaciones de presión en los mismos. La importancia de esto se debe a que todos los beneficios del ultrasonidos en fisioterapia proviene de ese micromasaje.

La fricción que el micromasaje provoca genera un aumento de calor local, aunque esto depende principalmente del tipo de emisión, duración e intensidad con el que se aplique esta técnica.

Esto provoca, en su mayoría, las acciones siguientes:

  • Estimulación de la circulación sanguínea por vasodilatación.
  • Relajación muscular.
  • Aumento de la regeneración tisular.
  • Aumento o disminución de la conducción nerviosa.
  • Disminución del dolor por lo anteriormente comentado.

¿Cómo se usa?

Por contacto directo: el método más usado.

Subacuático: se suele usar en el caso de que la zona a tratar esté bastante sensible y dolorida. En tal caso, el cabezal del ultrasonidos no debe estar a más de 2cm de la zona a tratar.

Almohadillas de agua: Poco o nada común.

Como comentábamos más arriba, podemos usar el ultrasonidos de manera que influya en el tejido más superficial o por el contrario, en el más profundo.

Según Hoogland, los megaherzios necesarios para profundizar en según qué tejido, son los siguientes:
Tejido muscular: 1 MHz = 9mm ; 3 MHz = 3mm.
Tejido graso: 1 MHz = 50mm; 3 MHz = 16,5mm.
Tendón: 1 MHz = 6,2mm; 3 MHz = 2mm.

Sin embargo, como esto es difícil de llevar a la práctica, se suele usar como norma general 1MHz para lesiones profundas y 3MHz para lesiones en tejidos más superficiales.

∴ Patologías en las que se aplica

Trastornos del tejido óseo articulaciones y músculos:

  • Anomalías postraumáticas: (contusiones, distensiones, luxaciones y fracturas).
  • Artritis y artrosis crónicas.
  • Bursitis, capsulitis y tendinitis.

Trastornos de los nervios periféricos:

  • Neuropatías por atrapamientos.
  •  Dolor fantasma.

Trastornos de la circulación:

  • Enfermedad de Raynaud.
  • Distrofia de Sudeck.
  • Edema.

Anomalías de la piel:

  • Tejido cicatricial.

Enfermedad de Dupuytren.
Heridas abiertas:

  • Úlcera por presión.

Contraindicaciones

  • Área del corazón, en tórax.
  • Artritis deformante.
  • Órganos como los ojos, ovarios, testículos y oídos, así como tejido cerebral.
  • Secuelas postraumáticas entre las 24-36 hrs.
  • Mujeres embarazadas o con DIU.
  • Tumores.
  • Inflamaciones sépticas.
  • Tromboflebitis y varices.
  • Endoprótesis.

→ Evidencia científica

Como acabamos de ver, la teoría plantea que el ultrasonidos puede utilizarse para una amplia variedad de patologías, y que además, parece ser muy prometedor. Aunque se comenzó a estudiar en 1880, se ha ido desarrollando durante todo el siglo XX, y es desde entonces que esta terapia aparece en las clínicas de fisioterapia pero, ¿qué dice la evidencia?.

Desde 1950 hasta 1995 se realizan una serie de unos 300 estudios, que son valorados en un meta-análisis donde se postula que no existen estudios de calidad como para discernir o concretar algo acerca de la efectividad del ultrasonidos. No habían estudios de calidad, por lo que no había evidencia.
Hasta aquí todo bien, no sabemos nada del ultrasonidos y seguimos usándolo por lo que parece que puede ser, pero ¿y del 95 en adelante?

La realidad es que varias revisiones sistemáticas, algunas específicas de alguna patología, no son capaces de darnos una conclusión.

Cierto es que existen suficientes estudios que “demuestran” el efecto del ultrasonidos, y cierto es también que las limitaciones a las que están sujetas estos estudios hacen que no podamos valorarlos como estudios de calidad que, además, suelen ir acompañados de una dudosa imparcialidad.

No obstante, dentro de tanto lío, parece que en estos últimos años ha salido a la luz un artículo que aporta claridad en el asunto enfocado a fracturas que no consolidan. En este estudio existe evidencia acerca de ello. Aunque es un estudio que no se ha basado en ensayos clínicos controlados y aleatorizados, donde podríamos mejorar la calidad de este.

Por todo esto, se hace pertinente seguir estudiando el efecto del ultrasonidos en fracturas que no consolidan. Y es decisión personal, de cada fisio, seguir usándolo o no en patologías para las que no hay evidencia, aunque estaremos siempre a la espera de estudios de mayor calidad que puedan corroborarlo.

Os dejo como siempre los estudios en los que me he basado para dar esta opinión.

Un saludo!

Ultrasound therapy in musculoskeletal disorders: a meta-analysis. – 293 Artículos revisados y lo resumen con que hay falta de estudios de calidad, sin evidencia hasta entonces. Eso sí, creen que su uso se basa en la evidencia empírica, cosa que no demuestra nada (entre 1950 y 1990).

Therapeutic ultrasound for carpal tunnel síndrome – Existe cierta evidencia de que el ultrasonidos consigue mejorar dicho síndrome, sin embargo el propio artículo nos comenta que esta evidencia es de baja calidad, afirmando la insuficiente evidencia científica y ratificando la necesidad de estudios más rigurosos.

The effectiveness of therapeutic ultrasound for musculoskeletal conditions of the lower limb: A literature review – Se revisaron 10 estudios donde sólo 3 parecen ser de calidad media y solo 1 de calidad alta. No obstante, aunque no encontraron demasiadas diferencias entre el uso de placebo y el ultrasonidos, este estudio también corrobora la falta de artículos de alta calidad.

Healing of fracture nonunions treated with low-intensity pulsed ultrasound (LIPUS): A systematic review and meta-analysis – Aquí es donde vemos algo de luz al final del túnel, donde parece haber una posible aplicación lógica del ultrasonidos, pero ya, después de tanto, lo dejo a vuestra elección.

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